lunes, 30 de diciembre de 2013

HA LLEGADO EL MESÍAS, HA LLEGADO EL PP


En el último boletín informativo del Partido Popular de Petrer se tacha a la oposición (PSOE, BLOC, EU y UPyD ) de radical, y se advierte del enorme peligro que supondría para el país, la Comunidad Valenciana y Petrer , votar a alguno de estos partidos. Por supuesto, el PP se presenta como garante de la estabilidad y, cómo no, del crecimiento económico. Sin duda saben en el PP que una población con miedo es mucho más propensa a resignarse al “mejor malo conocido, que bueno por conocer” . Asimismo, una población amedrentada e impotente ante una tromba de acontecimientos que escapan a su control es, desde luego, una población con más riesgo de sumisión ante aquellos que se autoproclaman como sus salvadores y protectores. Es tal la rabia y la indignación ante las tropelías que se están cometiendo en nombre de la austeridad económica que, resignados y sin fuerzas para intentar nada, tendemos a abandonarnos en las manos de aquellos que más y mejor consiguen “vendernos la moto”. Y nos la vendió el PP nacional al incluir en su programa electoral una bajada de impuestos, una separación real de los poderes ejecutivo y jurídico, y medidas contra la corrupción. Nos la vendió el PPCV presentando a Francisco Camps como ejemplo de honestidad e integridad moral. Y pretende vendérnosla ahora el PP de Petrer con este panfleto político destinado a henchir la autoestima (¿megalomanía?) política del partido, pues se sienten tocados por la varita del destino para sacar a España, la Comunidad Valenciana y Petrer del atolladero en el que se encuentran. Saben perfectamente que, en tiempos de penuria económica y moral, todos anhelamos un séptimo de caballería o un John Wayne que aparezca justo a tiempo, cuando los indios (los mercados) están a punto de alcanzarnos. Sin embargo, desde UPyD de Petrer les invitamos a que, en la medida de lo posible, se informen acerca de quienes les ofrecen tan dulce caramelo. A poco que lean (el libro del periodista Sergi Castillo Tierra de saqueo. La trama valenciana de Gürtel es sumamente esclarecedor al respecto), que curioseen en las ediciones digitales de los diferentes diarios, o que echen mano de las hemerotecas, se darán cuenta de hasta qué punto el gigante que les ofrece protección tiene los pies de barro. Investiguen y abran los ojos; sólo así ese panfleto salvador y esperanzador se tornará en una burda tomadura de pelo; sólo así comprobarán cómo el policía protector no era más que un vulgar ladrón.
Mención aparte merecen las declaraciones del edil de Izquierda Unida Javier Martínez en referencia al boletín del PP: “No sé que me molesta más, que nos llamen insolidarios, que nos coloquen en el mismo saco a todos… o que digan que UPyD es de izquierdas .” Tranquilo, no somos de izquierdas; nos identificamos con un regeneracionismo político en la línea de un, por ejemplo, Ortega y Gasset (ya sabes, “ser de de izquierdas como de derechas es una de las formas de ser imbécil”); es decir, que tampoco somos de derechas. Aunque quizá de esto último cueste más de convenceros, a ti y a muchos de tu partido. Y es que tenéis la gran suerte de asemejaros a Don Quijote, con la salvedad de que donde el Caballero de la Triste Figura veía caballeros andantes y damas, vosotros veis fachas por doquier. No es preciso recordar lo mucho que le costó a Don Quijote salir de la esfera de la imaginación para volver a la de la realidad.


http://petreraldia.com/opinion/ha-llegado-el-mesias-ha-llegado-el-pp.html

jueves, 19 de diciembre de 2013

EL SISTEMA ELECTORAL DEL BIPARTIDISMO




 ¿Se ha preguntado alguna vez por qué partidos como UPyD (1.140.242 votos y tan sólo 5 escaños) e Izquierda Unida (1.680.810 votos y 11 escaños), -por citar los dos casos más palmarios-, han obtenido un número igual o menor de escaños que, pongamos por caso, CIU ( 1.014.263 y ¡16 escaños!) , el PNV (323. 517 ¡¡y 5 escaños!!) o los filoetarras de Amaiur (333. 628 votos ¡¡¡y 7 escaños!!!) en las últimas elecciones generales de 2011? Encontrará la respuesta a tan disparatada distribución tanto en la propia Constitución de 1978 (punto 2 del artículo 68), como en la LOREG (Ley Orgánica 5/1985 del Régimen General Electoral). No es ahora el momento de detenernos en un análisis pormenorizado de ambos documentos legales, pero ya los datos apuntados pueden suscitar algunas reflexiones: la primera que, en un intento por mantener la estabilidad política, según dicen, los responsables de esta ley electoral idearon un sistema de elección que favorece claramente a los dos partidos grandes (esto cada vez se va pareciendo más a la predecible Liga Española de Fútbol, con los dos equipos grandes beneficiados constantemente en forma de millonarios contratos televisivos o interminables secciones de deporte en los noticiarios en la que se termina hablando de los peinados de los jugadores de uno de uno y otro equipo), y a los partidos nacionalistas de ámbito regional a los que les importa poco o nada el Estado del que forman parte. En segundo lugar, el hecho de adoptar la provincia como circunscripción electoral genera situaciones absurdas como que para conseguir escaño en una provincia se requieran 38.000 votos, mientras que en otra se necesiten 130.000. De este modo, no vale lo mismo el voto de un ciudadano de Soria que el de uno de Barcelona o Madrid. Todo ello debido a la traducción de votos en escaños contemplada en la fórmula d’Hont. Así, mientras que el partido Geroa Bai necesitó 42.372 votos para obtener escaño, a UpyD le costó cada uno de sus cinco escaños 227. 538 votos. Un sistema en el que la proporcionalidad de representación en el Congreso de los Diputados varía en función de la provincia es a todas luces un sistema injusto.
En este sentido, UPyD propone una reforma de la Ley electoral vigente en la que se aumente de 350 a 400 diputados (la distribución propuesta sería la siguiente: 1 diputado para Ceuta y otro para Melilla, 198 elegidos por circunscripción provincial y los 200 restantes elegidos en una circunscripción única de carácter nacional); se sustituya la fórmula electoral d’Hont por otra fórmula electoral más proporcional, como la fórmula Hare (básicamente consiste en dividir el número de votos total por el de diputados para, de este modo, determinar el número de votos necesarios para obtener un escaño), o, en fin, en cuanto las herramientas informáticas lo permitan, adoptar el sistema de listas abiertas, de modo que el elector tenga la posibilidad de alterar el orden de los candidatos de la lista. Todo ello con el objetivo último de lograr una representatividad parlamentaria más ajustada al voto de los ciudadanos. En cualquier caso, desde UPyD invitamos a la lectura, siquiera sea por encima, tanto de la Constitución (artículo 68) como de la LOREG, pues una democracia será más justa y vigorosa cuanto más informados estén los votantes que la integran.

lunes, 2 de diciembre de 2013

A VUELTAS CON LAS LENGUAS


 
Resulta curioso el hecho de que en todas las comunidades autónomas se esté impulsando la enseñanza del inglés con argumentos tales como que abre más posibilidades a la hora de encontrar trabajo, es el idioma más hablado en un mundo cada vez más globalizado y, en fin, es una herramienta más que útil para entenderse en prácticamente cualquier país del mundo. Y son ciertos. Lo asombroso es la animadversión que en algunas de estas comunidades autónomas se ha generado en torno al castellano o español, un idioma hablado por 450 millones de personas en el mundo y al que, sin embargo, en este país nos empeñamos con identificar con el centralismo españolista. Desde círculos nacionalistas se le da al castellano el tratamiento de lengua extranjera, y dotan de un simbolismo siniestro la inclusión de su aprendizaje en los sistemas educativos de sus regiones; esto es, la enseñanza del castellano se (mal)interpreta como una imposición desde Madrid, como los últimos coletazos del más rancio españolismo centralista. Sin embargo, a la par, no dudan en reclamar sus respectivas lenguas cooficiales como lenguas españolas recogidas por la Constitución. Por un lado, está la España opresora que impone su idioma a las nacionalidades históricas (¿podría alguien explicar cuál es exactamente el significado de nacionalidad?); por otro, no dudan en recurrir a la españolidad de sus diferentes lenguas cooficiales para que el Estado les deje hacer y deshacer cuanto les plazca en materia lingüística. Sin embargo, pocos parecen percatarse de que las lenguas, además del aspecto folclórico, han de servir como instrumento para la comunicación entre las personas. El problema viene cuando se politizan las lenguas, cuando se las relaciona con ese sentimentalismo nostálgico y primario con el que los nacionalismos alientan a la rebeldía contra el idioma castellano (o español). Entienden los nacionalistas que el establecimiento del castellano como lengua común de todos los españoles es algo ficticio, consecuencia nefasta del modelo de estado centralista de los borbones, primero, y de la dictadura franquista después. De ahí que pretendan volver al orden natural de las cosas, a reinstaurar aquellos idiomas que, igual de dignos que el castellano, fueron perseguidos, e incluso suprimidos, por circunstancias históricas. Y sí, ciertamente lo que hoy en día entendemos como lenguas cooficiales junto con el castellano (catalán, valenciano, vascuence y gallego) fueron ninguneadas a nivel oficial en el pasado. Sólo así se entiende la cantinela nacionalista de que hay que defender las diferentes lenguas. ¿Cómo oponerse a eso? La cuestión, en ese caso, habría que continuarla: ¿defenderla de qué? , ¿cuál o cuáles son las amenazas para la pervivencia del catalán, el vascuence o el gallego? A falta de un Felipe V o un general Franco, ¿Quién conspira en la actualidad contra el uso de las lenguas cooficiales? Y aquí es donde reside la gran falacia a la que asistimos hoy en día, que es la de creer que los espíritus de Felipe V y Franco aún gobiernan España, como si la Constitución del 78 no existiera, como si el mero hecho de hablar castellano en Cataluña constituyera una amenaza en sí misma a erradicar. No debieron ver una amenaza en el uso del castellano los senadores catalanes, vascos y gallegos cuando, en un descanso de la sesión plenaria, tomaban despreocupadamente café charlando animosamente…en castellano. Lógico, era la lengua que todos entendían y conocían. A eso nos referimos desde UPyD con potenciar el castellano como instrumento de entendimiento entre diferentes regiones, como lengua común de todos los españoles. ¿Por qué fueron incapaces los senadores nacionalistas de visualizar la situación en la cafetería?, ¿no se dan cuenta de que, al igual que ellos pudieron entenderse gracias al dominio de una lengua común, también lo pueden hacer los ciudadanos de sus respectivas regiones sin que ello menoscabe la promoción de sus respectivas lenguas?Ese, y no otro, es el problema: la utilización de las lenguas al servicio de los propios intereses del nacionalismo. Y es que para algunos, en el juego del poder, no vale regla alguna, ni siquiera la que reza: 1. El castellano es la lengua oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla 2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. 3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección. (Constitución española de 1978) Al igual que no hay juego sin reglas, tampoco hay democracia sin respeto a las “reglas del juego” que marca la Constitución. Además, quien interprete estos artículos en clave opresora y amezadora para su respectiva lengua, habría que recordarle lo siguiente: o tiene auténticos problemas de comprensión lectora, o bien es un cínico. Una vez más, desde UPyD hacemos un llamamiento a la sensatez, e invitamos al ciudadano a que reflexione críticamente acerca de aquellas posturas delirantes que, ocultas tras la piel de cabritillo ( y de la cobertura (des)informativa de medios de comunicación subvencionados), pretenden instalarse en el día a día de la vida política.

Enlace:
http://petreraldia.com/opinion/a-vueltas-con-las-lenguas.html