sábado, 19 de octubre de 2013

CONCILIACIÓN Y EDUCACIÓN



No cabe duda de que la conciliación entre la vida familiar y la laboral tiene repercusiones importantes para las familias , para las empresas y para las costumbres de un país. De ello trató Marta Martín Llaguno en la conferencia (“La construcción de la vida familiar y laboral como problema social. Propuestas actuales para políticas públicas”) organizada por UPyD de Elda en la Fundación Paurides el viernes 18 de octubre, y a la que asistimos miembros de la delegación local del partido en Petrer. No es pretensión de este artículo enumerar y analizar cuantas interesantes propuestas se lanzaron para una mejor conciliación entre la vida familiar y la vida laboral, sino detenerse en el que, a nuestro modo de ver, supone el problema fundamental de la educación en España: el poco tiempo del que disponen los padres para educar a sus hijos. Y no hablamos únicamente de tiempo para sentarse a supervisar el estudio de los hijos, sino de tiempo para educarlos moral y éticamente. Los padres son fundamentales en la educación; no en vano, la familia supone la primera experiencia social de los niños. Pero para ejercer esa importantísima labor educativa se requiere tiempo, algo del que carece una gran mayoría de españoles por motivos laborales; por lo visto, en este país valoramos más la producción de objetos que la educación de personas. No menos curioso resulta el hecho de que la cuestión de la conciliación apenas haya sido mencionada en los enconados debates acerca de la LOMCE; ley, por otra parte, cargada de un burdo utilitarismo al servicio de intereses meramente económicos.
Sin embargo, la experiencia nos dice que gran parte del fracaso escolar de los adolescentes se debe a que muchos de ellos pasan la tarde entera sólos en casa pegados a una televisión, a un ordenador con conexión a Internet, o a un móvil con “whatsapp”. En este sentido, Marta Martín mencionó una de la propuestas que se barajaban en el informe presentado ante la subcomisión de Igualdad del Congreso de los Diputados (y en el que ella misma participó), según el cuál los colegios seguirían con horario partido, mientras que las empresas adoptarían el horario intensivo, de tal modo que a las seis de la tarde padres e hijos pudieran reencontrarse para pasar el resto del día juntos. Ojalá nuestro gobierno se avenga a tomar en consideración medidas como ésta, cargada de sensatez a más no poder.
La conferencia, en fin, resultó rica en análisis y propuestas, abordando la conciliación desde muchos ángulos, no sólo desde el educativo. Tan crucial como la repercusión de la conciliación familiar y laboral en la educación resulta, sin duda, el papel de los medios de comunicación a la hora de llamar la atención al respecto; al situar el foco en determinadas cuestiones, no sólo despiertan el interés de los ciudadanos, sino también la de los políticos que, por el mero hecho de tratarse de un tema de actualidad, se sienten obligados a legislar sobre el mismo. Por último, Marta Martín incidió en la idea de que, para mejorar la productividad, no se trata tanto de la cantidad de tiempo empleado, sino de la calidad del mismo. En definitiva, desde UPyD de Petrer convenimos con la ponente en la urgente necesidad de llevar a cabo políticas a favor de una conciliación entre la vida familiar y la vida laboral partiendo de una igualdad efectiva entre hombres y mujeres. La economía (con una mayor productividad) y la educación (con un mayor acercamiento entre padres e hijos) lo notarán.

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