No
cabe duda de que la conciliación entre la vida familiar y la laboral
tiene repercusiones importantes para las familias , para las empresas
y para las costumbres de un país. De ello trató Marta Martín
Llaguno en la conferencia (“La construcción de la vida familiar y
laboral como problema social. Propuestas actuales para políticas
públicas”) organizada por UPyD de Elda en la Fundación Paurides
el viernes 18 de octubre, y a la que asistimos miembros de la
delegación local del partido en Petrer. No es pretensión de este
artículo enumerar y analizar cuantas interesantes propuestas se
lanzaron para una mejor conciliación entre la vida familiar y la
vida laboral, sino detenerse en el que, a nuestro modo de ver, supone
el problema fundamental de la educación en España: el poco tiempo
del que disponen los padres para educar a sus hijos. Y no hablamos
únicamente de tiempo para sentarse a supervisar el estudio de los
hijos, sino de tiempo para educarlos moral y éticamente. Los padres
son fundamentales en la educación; no en vano, la familia supone la
primera experiencia social de los niños. Pero para ejercer esa
importantísima labor educativa se requiere tiempo, algo del que
carece una gran mayoría de españoles por motivos laborales; por lo
visto, en este país valoramos más la producción de objetos que la
educación de personas. No menos curioso resulta el hecho de que la
cuestión de la conciliación apenas haya sido mencionada en los
enconados debates acerca de la LOMCE; ley, por otra parte, cargada de
un burdo utilitarismo al servicio de intereses meramente económicos.
Sin
embargo, la experiencia nos dice que gran parte del fracaso escolar
de los adolescentes se debe a que muchos de ellos pasan la tarde
entera sólos en casa pegados a una televisión, a un ordenador con
conexión a Internet, o a un móvil con “whatsapp”. En este
sentido, Marta Martín mencionó una de la propuestas que se
barajaban en el informe presentado ante la subcomisión de Igualdad
del Congreso de los Diputados (y en el que ella misma participó),
según el cuál los colegios seguirían con horario partido, mientras
que las empresas adoptarían el horario intensivo, de tal modo que a
las seis de la tarde padres e hijos pudieran reencontrarse para pasar
el resto del día juntos. Ojalá nuestro gobierno se avenga a tomar
en consideración medidas como ésta, cargada de sensatez a más no
poder.
La
conferencia, en fin, resultó rica en análisis y propuestas,
abordando la conciliación desde muchos ángulos, no sólo desde el
educativo. Tan crucial como la repercusión de la conciliación
familiar y laboral en la educación resulta, sin duda, el papel de
los medios de comunicación a la hora de llamar la atención al
respecto; al situar el foco en determinadas cuestiones, no sólo
despiertan el interés de los ciudadanos, sino también la de los
políticos que, por el mero hecho de tratarse de un tema de
actualidad, se sienten obligados a legislar sobre el mismo. Por
último, Marta Martín incidió en la idea de que, para mejorar la
productividad, no se trata tanto de la cantidad de tiempo empleado,
sino de la calidad del mismo. En definitiva, desde UPyD de Petrer
convenimos con la ponente en la urgente necesidad de llevar a cabo
políticas a favor de una conciliación entre la vida familiar y la
vida laboral partiendo de una igualdad efectiva entre hombres y
mujeres. La economía (con una mayor productividad) y la educación
(con un mayor acercamiento entre padres e hijos) lo notarán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.